Hace poco más de 2000 años, Jesús llamo a Pedro, “Ven y Sígueme” y por su si hoy tenemos la Iglesia. También nosotros necesitamos decirle “si” a Jesús. Como cristianos bautizados tenemos la responsabilidad de compartir con los demás, lo que hemos recibido. Corresponsabilidad no es un programa para conseguir fondos, es un camino de vida. Este abarca tres áreas principales donde tenemos la oportunidad de seguir a Jesús. Estas áreas son: tiempo, talento y tesoro.
Miremos brevemente cada área y como se aplica a nuestra vida. El tiempo es un regalo de Dios y debe ser recibido y honrado como tal. Orar es la mejor manera de ocupar el tiempo si deseas vivir una vida de autentica corresponsabilidad. La oración te ayudara a enfocar lo que es necesario e importante en tu vida. Ora pidiéndole a Dios como ocupar tu tiempo y pidiéndole que te guíe en esa búsqueda.
Los talentos también son regalos de Dios y a muchos hasta nos cuesta hablar de ellos pensando que faltamos a la humildad. Los talentos de los que hablamos aquí, no son cosas extraordinarias sino aquellas cosas simples que nos gusta realizar y que las podemos hacer para ayudar a otros. Cosas tan simples como planchar o pegar sobres, o cosas más complicadas como organizar un evento parroquial. Nuestra parroquia no funcionaria sino fuera por la colaboración de cada uno de los feligreses que nos dan una mano y comparten sus talentos con nosotros.
La última área de la corresponsabilidad es nuestro tesoro. Esencialmente estamos habando de nuestro dinero y de nuestros bienes y para ser honestos, a nadie nos gusta que nos digan que hacer con nuestro dinero, sin embargo, la corresponsabilidad es parte del plan de Dios que nos pide que compartamos. San Pablo nos recuerda “Que cada uno de según su conciencia, no de mala gana ni como obligado, porque Dios ama al que da con alegría.” 2 Cor. 9,7. Claramente, entonces, tenemos que pensar lo que estamos haciendo. Esto quiere decir que en oración pensemos en los bienes que tenemos y si los estamos usando par la gloria de Dios o para ver quien tiene más. Si lo estamos usando para la gloria de Dios esto quiere decir que la parte que le corresponde a El, se le da primero y despues usamos lo que nos quede para suplir nuestras necesidades.
Ser corresponsable, o buen administrador de todo lo que Dios nos ha dado requiere que consideremos estas tres ideas: 1. Todo lo que tenemos de tiempo, talento y tesoro se le regresa a Dios en gratitud. 2. Haz un sacrificio. 3. Se especifico acerca de que y cuanto vas a ofrendar en tiempo, talento y tesoro. Si consideras estos tres pasos veras como Dios se hace prioridad en tu vida y serás recompensado.
Los ministerios que encontraras en este libro son una invitación para que en oración los consideres y empieces a ser parte de alguno de ellos.
Hace poco más de 2000 años, Jesús llamo a Pedro, “Ven y Sígueme” y por su si hoy tenemos la Iglesia. También nosotros necesitamos decirle “si” a Jesús. Como cristianos bautizados tenemos la responsabilidad de compartir con los demás, lo que hemos recibido. Corresponsabilidad no es un programa para conseguir fondos, es un camino de vida. Este abarca tres áreas principales donde tenemos la oportunidad de seguir a Jesús. Estas áreas son: tiempo, talento y tesoro.
Miremos brevemente cada área y como se aplica a nuestra vida. El tiempo es un regalo de Dios y debe ser recibido y honrado como tal. Orar es la mejor manera de ocupar el tiempo si deseas vivir una vida de autentica corresponsabilidad. La oración te ayudara a enfocar lo que es necesario e importante en tu vida. Ora pidiéndole a Dios como ocupar tu tiempo y pidiéndole que te guíe en esa búsqueda.
Los talentos también son regalos de Dios y a muchos hasta nos cuesta hablar de ellos pensando que faltamos a la humildad. Los talentos de los que hablamos aquí, no son cosas extraordinarias sino aquellas cosas simples que nos gusta realizar y que las podemos hacer para ayudar a otros. Cosas tan simples como planchar o pegar sobres, o cosas más complicadas como organizar un evento parroquial. Nuestra parroquia no funcionaria sino fuera por la colaboración de cada uno de los feligreses que nos dan una mano y comparten sus talentos con nosotros.
La última área de la corresponsabilidad es nuestro tesoro. Esencialmente estamos habando de nuestro dinero y de nuestros bienes y para ser honestos, a nadie nos gusta que nos digan que hacer con nuestro dinero, sin embargo, la corresponsabilidad es parte del plan de Dios que nos pide que compartamos. San Pablo nos recuerda “Que cada uno de según su conciencia, no de mala gana ni como obligado, porque Dios ama al que da con alegría.” 2 Cor. 9,7. Claramente, entonces, tenemos que pensar lo que estamos haciendo. Esto quiere decir que en oración pensemos en los bienes que tenemos y si los estamos usando par la gloria de Dios o para ver quien tiene más. Si lo estamos usando para la gloria de Dios esto quiere decir que la parte que le corresponde a El, se le da primero y despues usamos lo que nos quede para suplir nuestras necesidades.
Ser corresponsable, o buen administrador de todo lo que Dios nos ha dado requiere que consideremos estas tres ideas: 1. Todo lo que tenemos de tiempo, talento y tesoro se le regresa a Dios en gratitud. 2. Haz un sacrificio. 3. Se especifico acerca de que y cuanto vas a ofrendar en tiempo, talento y tesoro. Si consideras estos tres pasos veras como Dios se hace prioridad en tu vida y serás recompensado.
Los ministerios que encontraras en este libro son una invitación para que en oración los consideres y empieces a ser parte de alguno de ellos.